La certificación LEED (Leadership in Energy and Environmental Design) se ha convertido en el estándar internacional más reconocido en materia de construcción sostenible. No es un sello decorativo: es una metodología que mide de manera objetiva qué tan eficiente, saludable y responsable es un edificio, con beneficios que impactan tanto en el medio ambiente como en la vida diaria de las personas. De acuerdo con el U.S. Green Building Council (USGBC), los edificios con certificación LEED logran: Para seguir leyendo: La Torre BBVA: un ícono arquitectónico con certificación LEED que redefine el trabajo en la CDMX Más allá de los números, estos beneficios se traducen en espacios más confortables y saludables. La World Green Building Council estima que las oficinas con estándares de calidad del aire y luz natural, como las que exige LEED, incrementan la productividad en un 11% y reducen síntomas como fatiga, irritaciones o dolores de cabeza en los trabajadores. En México, más de 1,500 proyectos ya cuentan con certificación LEED, colocando al país en el top 10 mundial de naciones con mayor número de metros cuadrados sostenibles. Este tipo de construcciones no solo modernizan el paisaje urbano, sino que elevan la competitividad de las ciudades, atrayendo inversión nacional e internacional que busca operar en entornos certificados y responsables. Adoptar LEED no es solo construir con menos impacto ambiental; es enviar un mensaje claro de que la ciudad apuesta por un futuro más saludable, eficiente y atractivo para vivir y trabajar. Te puede interesar también: Edificios sostenibles …









